Los niños y niñas de la clase se llaman unos a otros con palabras muy grandes. «Mandón»,
«Pegona», «Mentiroso»… «¡Cuidado con las etiquetas!», advierte la profe. Las palabras son
importantes para definir lo que somos y cómo somos, pero las personas no somos de una sola
manera, sino de muchas. Y hay que tener cuidado cuando encasillamos a los demás de cualquier
manera.
En este nuevo libro, Lucía Serrano nos invita a reflexionar sobre las etiquetas con que señalamos a
las otras personas, sobre el peso que traen consigo y las consecuencias que acarrean. Un libro que
no pretende ser un cuento más, sino que busca remover conciencias y generar conversaciones
necesarias.