En «Silla», una carcoma va royendo el asiento de Salazar hasta que cae la dictadura. «Embargo» nos cuenta la ocupación de un hombre por su automóvil, mientras la gasolina se acaba y la muerte se cierne sobre ambos. En «Reflujo», un único cementerio va absorbiendo todos los demás. En «Cosas» el autor imagina una ciudad sometida a una dictadura absoluta. Un último ser fantástico, mitad hombre y mitad caballo, se esconde en las sombras de «Centauro». Y en «Desquite» un muchacho se lanza a un río sabiendo que en la otra orilla lo espera una chica desnuda.