Delia está a punto de cumplir los treinta y su vida no se parece en nada a lo que había planeado.
Acaba de romper con su ex, tiene un trabajo con un contrato de mierda y, en un intento
desesperado por encauzar su vida, se ha comprado una casa ruinosa en el centro de Madrid. ¿Algo
más? Ah, claro, también tiene al fantasma de su último rollo de una noche viviendo en su casa.